M1 Venture Studio

Cómo valoramos

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Un método de valoración que no se puede explicar no se puede defender. Esta página describe cómo M1 Venture Studio evalúa una compañía: en qué se descompone el valor, cómo pesa la evidencia frente a la narrativa, cómo se tratan los riesgos y por qué el resultado es un rango y no un precio.

1. Qué es esto y qué no es

M1 Venture Studio evalúa cada compañía que postula con un modelo escrito, versionado y reproducible. Esta página explica cómo funciona. La publicamos porque un método que no se puede explicar no se puede defender en una negociación, y porque quien nos entrega su información tiene derecho a saber qué hacemos con ella.

El resultado del modelo es un rango de conversación. No es una certificación de valor, no es una oferta, no es una promesa de rentabilidad y no sustituye una valoración independiente, una auditoría contable ni asesoría legal o tributaria. En etapa temprana el precio final lo determinan la negociación, los términos de la ronda, la debida diligencia y las condiciones de mercado. El modelo reduce la arbitrariedad; no la elimina.

Postular no implica que M1 valore tu compañía ni que recibas una cifra. El modelo es una herramienta interna de comité. Lo que sí recibes es retroalimentación sobre qué le falta a tu información para ser evaluable.

2. El principio: evidencia sobre narrativa

Todo lo que llega por un formulario es la palabra de quien lo llenó. Eso no lo hace falso, pero tampoco lo hace comprobado. La decisión de diseño central de este modelo es que la misma afirmación vale distinto según qué la respalde.

De ahí salen cuatro consecuencias que atraviesan todo lo demás: una afirmación sin respaldo pesa la mitad que una verificada; el puntaje no produce el valor, sino que modula un comparable de mercado; los riesgos descuentan una sola vez; y la salida es un rango, no una cifra. Cada una está explicada abajo.

3. La escalera de evidencia

Cada indicador se califica de 0 a 5 y se multiplica por un factor de confianza. Ese factor no es una opinión sobre si creemos o no: se deriva de qué respalda el dato.

EstadoFactorQué significa
Sin soporte25%El campo vino vacío o la respuesta fue «no sé». No es una afirmación: es la ausencia de una.
Declarado50%Lo dijo la compañía y nadie lo comprobó. Es el estado de todo lo que llega recién postulado.
Documentado75%Hay un soporte adjunto o un enlace que lo respalda: contrato, tablero, repositorio, sitio, deck.
Verificado100%Lo confirmó una fuente independiente de la compañía: registro mercantil, contratación pública, estados financieros radicados, una referencia contactada.

Esto tiene un efecto deliberado: una postulación recién llegada tiene el rango ancho por construcción, y se angosta sola a medida que la evidencia sube de escalón. El modelo mide su propia incertidumbre en vez de esconderla.

Multiplicar por la confianza empuja el puntaje hacia abajo cuando falta respaldo. Es una postura conservadora escogida a propósito, no una medición neutral: preferimos subestimar una compañía que no documentó, y que gane puntos cuando documente. La contrapartida es que el modelo puede subvalorar a quien tiene buenos números y no los soportó todavía. Por eso el comité ve, junto al rango, cuánto subiría si todo estuviera verificado.

4. Las cinco capas

El valor se descompone en cinco capas para no contar dos veces el mismo hecho. Un contrato firmado es tracción y es activo institucional; si sumáramos ambos sin separar capas, el mismo papel inflaría el valor dos veces.

CapaQué mide
Equipo fundadorDedicación de tiempo completo, experiencia previa, complementariedad del equipo y limpieza del cap table.
Producto y tecnologíaEtapa real del producto, capacidad técnica y qué tan defendible es la diferenciación.
Tracción y unidad económicaIngresos, crecimiento, relación entre lo que cuesta traer un cliente y lo que deja, y retención.
Mercado y posiciónTamaño alcanzable, recurrencia del ingreso y margen bruto.
Activos institucionalesPropiedad intelectual, contratos y compromisos formalizados, y rastro verificable: NIT, sitio, deck, perfiles.

5. Los pesos se mueven con la etapa

No se puede valorar igual a una compañía en idea que a una facturando. En etapa temprana lo único observable es la capacidad de ejecutar; exigirle tracción a una idea es medirla con una regla que todavía no le aplica. En etapa madura pasa lo contrario: premiar la promesa cuando ya hay números es ignorar el dato duro que existe.

CapaTempranaMediaMadura
Equipo fundador45%35%25%
Producto y tecnología25%25%15%
Tracción y unidad económica5%20%40%
Mercado y posición15%10%10%
Activos institucionales10%10%10%
  • Temprana: idea y validación.
  • Media: MVP y piloto.
  • Madura: primeras ventas, escalamiento e internacionalización.

6. Cuatro métodos, no uno

Ningún método de valoración temprana es confiable por sí solo. Cada uno mira una cosa distinta y se equivoca de una manera distinta. Por eso se corren cuatro y se promedian según la etapa: cuando uno se equivoca, los otros lo contienen.

MétodoQué preguntaCuándo pesa
Comparable ajustado por calidad¿Qué se ha pagado por compañías parecidas, y qué tan por encima o por debajo del promedio está esta?Siempre, y sobre todo antes de que haya ingresos.
Costo de reposición¿Qué costaría reconstruir hoy lo que esta compañía ya tiene: el equipo, el producto, los años de trabajo?Fija el piso. Pesa mucho en etapa temprana y poco cuando ya hay tracción.
Múltiplo sobre operación¿Cuánto vale el ingreso que ya produce, según qué tan recurrente y qué tan rentable es?Solo si factura. Es el método dominante en etapa madura.
Retorno exigido por el inversionista¿Este precio le deja al inversionista el retorno que justifica el riesgo de entrar tan temprano?Solo si factura, porque necesita proyectar. Es el control de realidad de los otros tres.

El primero es el método Scorecard, usado por inversionistas ángeles desde 2001: se parte de la mediana de operaciones comparables y se ajusta por la calidad de la compañía, con un factor acotado para que un puntaje sobresaliente mejore el ancla pero no la multiplique sin límite. El cuarto es el método de capital de riesgo, que es el que usan los fondos: proyecta el ingreso al año de salida, lo divide por el retorno que el riesgo exige y le resta la ronda para llegar al pre-money.

Ese cuarto método puede dar un pre-money negativo. No es un error de cálculo: significa que a ese tamaño de ronda y con ese retorno exigido, la operación no cierra. Es información, y se reporta como tal en vez de esconderla en un promedio.

Un método que no aplica reparte su peso entre los que sí, en lugar de entrar como cero. Una compañía sin ingresos no puede correr dos de los cuatro, y castigarla por eso sería confundir «no medible todavía» con «no vale».

La calidad de la compañía entra una sola vez, dentro del método de comparables, que es donde por definición vive. No vuelve a multiplicar el total. Es una precaución concreta contra un error fácil de cometer: si el puntaje modula un método y después vuelve a modular la suma, entra al cuadrado sobre ese componente y el mismo mérito se cuenta dos veces.

Cuando los métodos no concuerdan entre sí, se dice. Si el más alto y el más bajo se separan más de dos veces y media, el promedio deja de significar algo —son métodos diciendo cosas distintas— y el comité ve la advertencia junto a la cifra.

Los múltiplos sobre ingreso están calibrados a septiembre de 2026 contra referencias públicas de mercado privado, en dos pasos: el múltiplo global según qué tan predecible es el ingreso —recurrente, mixto, transaccional o por proyecto—, y sobre eso el descuento de la región, porque los múltiplos latinoamericanos están alrededor de 40% por debajo del referente global y la brecha es más ancha justamente en tecnología. La derivación queda escrita en el código, no solo el resultado, para que recalibrarla sea cambiar un número y no rehacer la tabla.

Las anclas por etapa también están calibradas, y de una forma que conviene explicar porque el mercado colombiano casi no publica valoraciones pre-money. En vez de adivinarlas, se despejan de dos cosas: la dilución típica de cada etapa, que en América Latina sí está medida —cerca del 10% en pre-seed y 19,5% de mediana en seed—, y el tamaño de ronda que la propia compañía declara en el formulario. Con esos dos, el pre-money sale de una división: la ronda dividida por la dilución da el post-money, y restándole la ronda queda el pre-money. No hay nada inventado en el medio.

Hay un supuesto grande detrás, y es mejor decirlo que esconderlo. El pre-seed latinoamericano promedia 2,15 millones de dólares de pre-money, y esta escalera queda en 26% de esa cifra. La razón es que el dato publicado mide compañías que cerraron rondas con inversionistas institucionales —la rebanada de arriba— y las compañías que M1 evalúa están por debajo de esa población: el cheque seed mediano de la región supera el tope de la banda más alta que ofrece este formulario. Calibrar contra el dato publicado habría sobrevalorado todo entre tres y cinco veces. Ese 26% es el número que hay que revisar cuando haya operaciones reales.

7. Los riesgos descuentan multiplicándose, no sumándose

Antes de producir el rango, el modelo cruza las respuestas entre sí y levanta alertas de coherencia: cifras que no cuadran, afirmaciones que se contradicen, vacíos donde debería haber un dato. Cada alerta descuenta según su gravedad.

Los descuentos se componen multiplicándose, no sumándose. La diferencia no es cosmética. Si una compañía acumula seis alertas de 20%, 15%, 35%, 15%, 15% y 20%, sumarlas da 120% y produce una valoración negativa, que es un imposible. Multiplicando —descontar 20%, y sobre lo que queda descontar 15%, y así— el descuento total es 74,5%: severo, pero coherente. Es la práctica estándar en valoración de participaciones no líquidas, donde los descuentos por falta de control y por falta de liquidez se encadenan y nunca se suman.

El descuento se aplica una sola vez, al final, sobre el valor ya triangulado —no dentro de cada método—. Y el mismo hecho descuenta una sola vez: si un dato genera dos alertas relacionadas, el modelo no lo castiga dos veces.

8. La salida es un rango

El modelo entrega tres cifras —conservador, base y expansivo— y no una sola. Una cifra puntual en etapa temprana es falsa precisión: comunica una certeza que la información disponible no soporta.

  • El escenario conservador protege la racionalidad financiera: es el piso por debajo del cual la operación deja de tener sentido.
  • El escenario base es el que sirve para negociar.
  • El escenario expansivo exige hitos verificables. No se concede por reputación ni por amplitud del objeto social.

Junto al rango, el comité ve qué le falta verificar a esa compañía para angostarlo, en orden de impacto. Esa lista es la retroalimentación que se le devuelve a quien postuló.

9. Qué no hace este modelo

Las limitaciones son parte del método, no una nota al pie.

  • No reemplaza la debida diligencia. Levanta preguntas; no las responde.
  • No valora participaciones en otras compañías ni portafolios: está construido para valorar una compañía operativa.
  • No proyecta escenarios de dilución ronda por ronda: usa una dilución futura esperada por etapa, que es un promedio y no un cap table.
  • No corrige la asimetría de información. Si una compañía declara mal, el modelo puede detectar incoherencias, pero no puede detectar una mentira internamente consistente.
  • No pondera los términos de la ronda —preferencias, antidilución, liquidación, derechos políticos, vesting—, que pueden alterar el valor económico real más que la cifra de pre-money.
  • No sustituye una fairness opinion, una valoración independiente exigida por ley ni una auditoría.

10. Gobierno del modelo

El modelo está versionado. Cada valoración queda guardada con la versión del motor que la produjo, de modo que una cifra vieja se puede reproducir aunque el modelo haya cambiado después. Los cambios de parámetros y de anclas quedan en el historial del repositorio.

  • El nivel de evidencia de un indicador lo puede subir el comité cuando comprueba algo, y esa decisión queda registrada con autor y fecha.
  • La verificación contra fuentes públicas —registro mercantil, contratación pública, sanciones y estados financieros radicados— se ejecuta a pedido y queda con fecha de consulta.
  • Ninguna cifra producida por el modelo se comunica como oferta sin aprobación del comité.

11. Fuentes

El método no es original en sus piezas: es una adaptación de prácticas establecidas de valoración temprana, ensambladas para que sean reproducibles y auditables.

  • Método Scorecard (Bill Payne, 2001), adoptado por la Angel Capital Association: ajuste de un comparable de mercado por factores ponderados.
  • Método Berkus y Risk Factor Summation: descomposición del valor temprano en factores de éxito y de riesgo.
  • Método de capital de riesgo (William Sahlman, Harvard Business School, 1987): valoración por retorno esperado del inversionista.
  • IFRS 13 y sus materiales de apoyo sobre valoración de instrumentos de patrimonio no cotizados: jerarquía de calidad de los insumos.
  • Práctica estándar de descuentos por falta de control y de liquidez, que se encadenan multiplicativamente.